Por Marcus Sotiriou, analista en el corredor de activos digitales con sede en el Reino Unido GlobalBlock

El Bitcoin subió enormemente ayer, ya que se disparó por encima del rango de corto plazo entre 28.500 y 30.600 dólares. La semana pasada muchos analistas estaban preocupados por la caída de las criptomonedas mientras el S&P 500 subía, pero ayer el Bitcoin alcanzó un máximo de 32.200 dólares, ya que se comportó significativamente mejor que los futuros del S&P 500 mientras los estadounidenses estaban de vacaciones.

Datos de la empresa de investigación de criptomonedas CoinShares muestra que los fondos de criptomonedas registraron entradas de 87 millones de dólares la semana pasada, después de que la semana anterior se registraran salidas de 141 millones de dólares. Las entradas estuvieron dominadas por el Bitcoin, ya que sigue siendo la criptoinversión más popular para las instituciones en este entorno macroeconómico actual, mientras que Ethereum registró salidas de 11,6 millones de dólares. Esto coincide con el hecho de que Ethereum se comportó peor que Bitcoin la semana pasada, lo que indica que los inversores estaban capitulando activos que están más adelante en la curva de riesgo.

Hasta la semana pasada, el total de entradas en lo que va de año en todos los fondos respaldados por criptomonedas asciende a 52.000 millones de dólares. Esta cifra es notablemente inferior a las entradas en el mismo periodo del año pasado, que fueron de 5.900 millones de dólares.

No obstante, una cifra positiva de entradas en lo que va de año es prometedora si se tiene en cuenta la acción negativa de los precios que hemos visto en los últimos 7 meses. Indica que las instituciones y los particulares con grandes patrimonios han sido compradores netos a lo largo de este mercado bajista. Creo que esto es una prueba más de que, aunque existen los vientos en contra actuales, la oferta de Bitcoin se está transfiriendo de manos débiles a aquellas con convicción a largo plazo.